Una aplicación web que convierte un banco de preguntas en un sitio por el que pasear: recorrerlo por dimensiones, quedarte con lo que te interpela, escribir y llevártelo en PDF. Gratuita, sin registro y sin que tus notas salgan de tu navegador.
3
niveles de estructura para tus bancos
3
idiomas de interfaz
0
datos fuera de tu navegador
Qué hace
Hay preguntas que sirven para evaluar y preguntas que sirven para pensar, pero casi siempre llegan en el formato menos amable: una tabla en un PDF o un anexo que se lee una vez y se archiva. La Bitácora hace lo contrario. Eliges un banco, lo recorres por dimensiones, guardas las preguntas que te interesan y añades una nota a cada una. En Mi selección tienes solo lo guardado, con un comentario global, y desde ahí lo exportas a PDF o guardas una copia para seguir en otro ordenador.

La creé como material del curso sobre el Plan de Mejora en conservatorios, para recorrer con calma modelos de evaluación como el IRES-MD y los indicadores de autoevaluación del Anexo II, y quedarse con lo que tiene sentido para cada centro.
Escribir sin ruido
Cada pregunta se puede abrir en modo foco: el resto de la pantalla se difumina y te quedas a solas con ella y con un cuadro de texto. La nota se guarda sola mientras escribes.

Tus propios bancos
El banco no viene cerrado: se puede escribir uno propio en un archivo Markdown, con dimensiones y subdimensiones, solo dimensiones o una simple lista de preguntas, y subirlo. La aplicación ofrece una plantilla para empezar. Sirve para una autoevaluación de departamento, un diario de prácticas o la preparación de una tutoría. Funciona en el móvil y está en castellano, valenciano e inglés.
Lo cuento con más detalle en la entrada de El pulpo en el vaso. El código está en GitHub.